Diario de un parado: el día del fin del mundo

Diario paradoSon las siete de la mañana, y el despertador suena como cada día. Te levantas todavía somnoliento y te diriges a la ducha como cada día. Desayunas (con prisas, como cada día) y sales corriendo a coger el autobús, sin sospechar que esa será la última vez que lo hagas.

Cuando llegas al trabajo todo te parece igual, pero, sin darte tiempo a sentarte, te llaman al despacho del jefe. (uff, si el jefe ya está aquí no se augura nada bueno).

Te dan la noticia: tenemos que prescindir de ti. Siguen hablando de cifras, datos, estadísticas… pero tu cabeza no puede seguirles, solo hay sitio para una frase: estás despedido.

En ese momento las dudas asoman a tu mente: ¿había que firmar el finiquito o no?, ¿qué tenía que poner si firmaba? Mira que lo habías hablado con varios amigos muchas veces, cuando por la maldita crisis habían sido despedidos, pero no prestabas demasiada atención porque nunca creíste en serio que te fuera a pasar a ti. Es como los accidentes de coche: siempre les pasa a los demás. Al final firmas no conforme, coges los papeles y el talón y sales a la calle.

El sol te deslumbra. En esos momentos notas que las lágrimas que has estado aguantando (no ibas a darles la satisfacción de llorar) salen a borbotones. Y sin saber a dónde ir comienzas a caminar. No sabes cuánto tiempo estás así.

¿Cómo se lo vas a explicar a tu familia? ¿Qué van a decir? Y sin saber por qué te invade un sentimiento de vergüenza. Sabes que es ilógico sentirte así, pero así es como te sientes.

Y por fin, después de varias horas deambulando por la ciudad, decides irte a casa. Y tratas de explicarlo. Y el silencio se apodera del ambiente. Sólo hay un abrazo y muchas lágrimas. Es suficiente.

Mañana empezaras a buscar empleo. Y trazarás un plan. Pero eso será mañana, el primer día de una vida nueva y desconocida.

 

Anuncios

3 pensamientos en “Diario de un parado: el día del fin del mundo

    • Si Pilar, la situación que hay en España es muy preocupante, con una tasa de paro insostenible. Y todo eso se traduce en personas que sufren y se desesperan. Pero hay que tener mucho ánimo y pensar que antes o después una oportunidad nos espera.

      Me gusta

  1. Pingback: Diario de un parado: el día del fin del ...

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s